Autor Tema: PR-S.68 Las cabeceras de Selaya  (Leído 2178 veces)

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PR-S.68 Las cabeceras de Selaya
« en: 19 de Noviembre de 2011, 10:44:54 am »
Distancia: 8.5 Km
Desnivel máximo: 220 m
Ascenso acumulado: 450 m
Descenso acumulado: 270 m
Duración: 2h
Fecha track: 6-4-2007

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Re:PR-S.68 Las cabeceras de Selaya
« Respuesta #1 en: 28 de Agosto de 2012, 14:15:21 pm »


Este itinerario propone atravesar estas cabeceras de modo perpendicular al discurrir de los ríos que las drenan, de Sur a Norte, desde Pisueña, hasta Bustantegua (los topónimos de raíz busta, que proceden etimológicamente del latino "bosta", o pastizal para bueyes, son de uso habitual en los tres ríos pasiegos: Bustanteguín, Bustantanas, Bustalpellón, Bustapasante...).

 Los tres ríos, el Pisueña y sus afluentes Campillo y Hormillas, definen, en la parte más alta del municipio, un espacio caracterizado por unas peculiares formas de vida, de ocupación y de explotación del medio.

 En un paraje natural envidiable, tendremos la oportunidad de contemplar los elementos que definen la cultura pasiega, ejemplo de desarrollo para el resto de las comunidades montanas de la cordillera cantábrica desde la alta Edad Media.

 La ruta se inicia en Pisueña, en el lugar donde acaba la carretera que viene aquí desde Selaya. La cabecera del río conforma la primera parte del recorrido. Iremos del puente de Guzmazán al rellano de Losa siguiendo "el camino de la Garma" para ascender después hasta Las Cocheras, paraje situado en el cordal que separa el Pisueña del Campillo.

 Durante esta primera hora de trayecto disfrutaremos de un variado panorama vegetal entre el bosque de galería y el hayedo robledal que cubre la ladera del Tujo, situada a nuestra derecha. Sin embargo, lo realmente novedoso, es el paisaje agrario y humano. Nos encontramos en un área de poblamiento pasiego que mantiene inalterados los caracteres que lo definieron en su origen hace casi cinco siglos. Hoy este entorno, cada vez menos poblado, es desde el punto de vista de su desarrollo económico uno de los más humildes de la montaña. Pero no siempre fue así. Frente a la creencia habitual, la pasieguería fue el origen del desarrollo económico y en buena medida del desarrollo cultural, del ámbito montano cantábrico. El paisaje que contemplamos, con fincas cerradas que aprovechan hasta el último rincón de espacio cultivable e innumerables cabañas distribuídas regularmente en las laderas de estas montañas, a fin de aprovechar todos los pastos, no es fruto de la casualidad. Responde a una estrategia económica que revolucionó en plena Edad Media los fundamentos de la organización del espacio agrario. Este paisaje, que se repetirá más adelante en Campillo y en Bustantegua, tiene su origen en el siglo XVI, cuando los primeros pobladores del ámbito pasiego optan por transformar el espacio agrario, convirtiendo los terrenos de monte de propiedad y uso común en fincas cerradas de aprovechamiento individual.

 Con anterioridad, todo el territorio de Montes de Pas, de cuyos límites formaban parte estas cabeceras carredanas, habían sido espacio de uso de la abadía de San Salvador de Oña. El monasterio burgalés disfrutó desde el siglo XI de los derechos de pasto en las brañas pasiegas o puertos de altura, con la capacidad incluso de ampliarlas por roza, y también del derecho de uso de los seles, término presente a menudo en la toponimia de la zona que designa lugares de acogida para el ganado durante la noche.

Antes aún de la ocupación mencionada, este territorio fue objeto de uso privativo de los monteros de Espinosa, un grupo de ganaderos locales asentados en los concejos de la villa de Espinosa, que haciendo ley de una costumbre, hicieron suyos los viejos privilegios de Oña.

 Continuando la ruta donde la dejamos, descendemos ahora hasta Campillo. Para ello hemos de abandonar la pista que tomamos en Las Cocheras, en la siguiente curva a la izquierda. El del Campillo es un valle de igual condición en lo cultural, de menores dimensiones geográficas y afluente del anterior. El descenso hacia el Norte es muy rápido y en la última parte atraviesa de nuevo un pequeño bosque mixto dominado por hayas y robles. Las duras condiciones de vida, asociadas al aislamiento, no han hecho perder a las gentes de este entorno el carácter cordial con que suelen recibir al visitante. La sencilla economía que practican contrasta con la del fondo del valle, mejor adaptada a las condiciones actuales del mercado. Pero esto tampoco fue así en el origen. Si hemos dicho que el pasiego revolucionó el paisaje agrario con los cerramientos, no fue menor el cambio en lo económico. Durante la alta Edad Media, en el contexto de unas economías de subsistencia, sin comercialización más allá de las producciones cobradas como rentas por los propietarios señoriales, el régimen pasiego se aproximaba a lo mercantil.

 Como resultado de un proceso minucioso de selección del ganado, los pasiegos obtuvieron un tipo de raza bovina, bien adaptada al medio y a sus necesidades. La vaca pasiega, ofrecía una leche de altos contenidos grasos, idónea para la producción de derivados lácteos, que pronto alcanzaron merecida fama y alto precio en el mercado. La desaparición de la vaca pasiega supuso una reorientación de la cabaña hacia la recría para exportar a Castilla, lo que se tradujo en la necesidad de estabulación permanente del ganado.

 Continuando el paseo, y una vez en Campillo, tomaremos hacia el Este la pista que atraviesa toda la ladera del valle. Allí donde finaliza, nace un camino que asciende hasta la carretera comarcal Selaya-San Roque de Riomiera.

Cruzando la carretera, continuaremos por una pista de grava hasta llegar a un cruce entre dos cabañas que tomaremos hacia el norte hasta adentrarnos en un bosque mixto de cajigas, hayas, abedules...

 La salida del bosque se realiza a través de un curioso puente de piedra, seguramente de finales del siglo XIX, por su característica estructura, llegando finalmente a Bustantegua.

Desconectado farodelcaballo

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Re:PR-S.68 Las cabeceras de Selaya
« Respuesta #2 en: 28 de Diciembre de 2016, 09:18:30 am »
La ruta parte desde el Barrio Bustantegua para dirigirse al de Campillo, bajando al de Cerrucao, y de allí sube al de El Cueto o Cuito, para bajar a la ribera del Pisueña, que sigue hasta la ermita del barrio homónimo, cruzando de esa manera las cabeceras de los cursos de agua al este de Selaya.


De esta manera se recorren 8'2 kilómetros, con 253 metros de desnivel acumulado positivo y 422 negativos, que pueden recorrerse en 2 horas y media (cifras para trayecto lineal de Bustantegua a Pisueña).


Comenzamos a andar en el barrio de Bustantengua, donde termina la carretera, tomando por una pista a mano derecha...


...que nos bajan a unas casas, y escasos metros más abajo, en la curva a la última, vemos un sendero que sigue de frente, y por él bajamos...


...hasta un bonito puente pasiego, que nos deja pasar a la otra mano de un arroyo.


Toca ahora recuperar altura por la cambera, a la que se une otra más tenue por la izquierda, y seguimos de frente...


...para llegar a otra bifurcación donde seguimos por la principal, ignorando el ramal izquierdo en ascenso.


Al poco llegamos a otro cruce, donde ignoramos el sendero a la derecha y seguimos por la izquierda en ascenso...


...y el camino se torna muy embarrado y estropeado.


Poco después salimos ya a terreno despejado, donde el camino avanza sin problemas...


...hasta que llegamos a enlazar la carreteruca del barrio Campillo, y nos hacemos a la derecha, en descenso, por la misma.


En el descenso ignoramos un primer acceso a la carretera que lleva al Alto del Caracol...


...y poco después la carreteruca gira a la izquierda al lado de una casa, y acabamos en la carretera del Caracol, por la que apenas bajamos dos metros...


...y a la otra mano baja una pistilla por la que bajamos.


Ahora el camino se vuelve sendero que nos deja ver abajo las cabañas de Cerrucao, adonde bajaremos dentro de unos minutos...


...y tras dejar a la izquierda el acceso a una cabaña, bajamos por la derecha a enlazar la carreterucha del barrio, que tomamos en descenso a la derecha.


Por la misma bajamos, ignorando un acceso a una cabaña a la izquierda, tras la que la vía comienza a ganar un poco de altura y es momento de abandonarla por un senderillo a mano izquierda...


...que al poco nos enlaza con otro ramal de carreterucha, por donde nos dirigimos, cruzando un arroyo por un puente, al núcleo principal del barrio.


Una vez allí se termina la carretera y nos hacemos a la derecha, cogiendo un callejo herboso


...que gana altura al poco y cruza dos veces un arroyuelo.


El camino se vuelve camberilla y zigzaguea ganando altura, hasta una bifurcación donde tomamos a la izquierda, en ascenso...


...para sacarnos a ladera abierta donde seguimos una huella de sendero que nos acerca ya a los muros un poco más arriba.


Siguiendo éstos el camino se vuelve callejo entre fincas en ascenso, hasta que enlazamos un poco más arriba...


...con una pista por la que nos hacemos a la derecha, hasta encontrar una bifurcación donde ignoramos el ramal lateral izquierdo y seguimos de frente.


Avanzamos Por la pista, que apenas varía altura, ignorando una pistilla que se nos junta por la izquierda...


...y poco después llegamos a la altura de una casa tras la cual la pista mejora, y al poco enlazamos una carreteruca, por donde tomamos a la derecha en descenso.


En la siguiente curva de la misma abandonamos el asfalto y tomamos por una pista a mano izquierda...


...que al poco se bifurca para dar acceso una cabaña y seguir por la derecha como callejo en leve descenso, por donde tomamos.


Y por el bonito y cómodo callejo avanzamos por encima de las cabañas de Callejuelas...


...hasta llegar a un punto donde parece bifurcarse en pista a la izquierda y callejo de frente, donde no tomamos ninguno de ambos sino que nos hacemos a la derecha en descenso a una cabaña unos metros más abajo.


Tras ésta continúa un callejo bastante dejado a maleza, por lo que conviene avanzar en paralelo y no por el mismo...


...y tras llegarse cerca de una cabaña arreglada, el callejo se vuelve sendero y se hace a la izquierda por la matilla de monte...


...hasta converger con la cercana pistilla, que tomamos en bajada.


Por la pista perdemos altura, ignorando cualquier camino lateral o acceso a cabaña...


...y en unos minutos la vía se hormigona y nos deja ya en unas cabañas en la ribera del Río Pisueña.


En la ribera del río a mano izquierda tenemos un puente por el que cruzarle...


...y salir al lado de un prado que remontamos pegados al río...


...y sin indicación, al salir al siguiente prado, debemos tomar no a su salida sino por el sucísimo callejo que tira por la derecha, en ascenso.


Así enlazamos un camino, que forma parte del trazado del PR-S69, y seguimos el marcado común para remontar por la derecha...


...que deja una cabaña a la izquierda y enlaza una clara cambera, por la que tomamos a la derecha, en descenso.


Tras un breve tramo por bosquecillo, salimos a una zona de bárcenas donde vemos un puente a la derecha (de esa mano hubiéramos atajado rápidamente desde la zona del puente que cruzamos unos minutos antes)...


...y seguimos adelante para que el camino se hormigone y cruzamos un rotundo puente sobre un arroyo lateral, tras el que cruzamos la finca de la cabaña al otro lado.


Así llegamos a un pequeño puente sobre el Pisueña, que cruzamos...


...entrando en una nueva finca, que atravesamos siguiendo la huella de lo pisado.


Al final de la misma un cierre nos da paso a una cambera pegada al río...


...y al poco vemos un puente a mano izquierda, contra el que muere la carreteruca del barrio de Pisueña y que ignoramos.


Lo que haremos será seguir de frente y rebasar un panel explicativo, que da paso a un sendero sobre el río...


...que nos da acceso a una finca con preciosa cabaña con gran patín de entrada a payo, que rebasamos.


A su derecha sale un sendero por la ladera, que cruza un arroyuco y al momento se bifurca, tomando nosotros por el ramal izquierdo...


...para rebasar un nuevo cierre que nos deja en otro sendero por encima del río, cruzando otro regatillo, que nos saca ya a las cabañas del núcleo de Pisueña.


Toca avanzar por la parte izquierda del muro entre fincas, que se vuelve estrecho callejo...


...que nos lleva hasta la ermita de Pisueña...


...y llegamos al punto final de la ruta, al lado de un puente donde enganchamos la carretera del barrio que conecta con Selaya.


Adjunto un archivo kmz, editado a partir del gpx original, grabado con un Garmin Oregon 550. Un saludo!

Desconectado farodelcaballo

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Re:PR-S.68 Las cabeceras de Selaya
« Respuesta #3 en: 29 de Enero de 2019, 12:18:24 pm »
La FCDME ha hecho pública una deshomologación de senderos PR, SL y GR, entre los que se incluye éste, debido a faltas de mantenimiento que han ocasionado graves deficiencias en la señalización del sendero.

Puede encontrarse información sobre los senderos homologados de Cantabria en https://www.fcdme.es/senderos y en http://misendafedme.es/buscador-de-senderos-homologados

El documento de deshomologación puede consultarse en https://www.fcdme.es/noticia/fcdme-informa-vocalia-senderos

La FCDME agradece a los senderistas la notificación de deficiencias en los senderos homologados. Toda información, es una valiosa ayuda en la planificación de la seguridad en nuestras montañas. Se puede remitir a senderos@fcdme.es

Un saludo!