Autor Tema: TCHANG  (Leído 932 veces)

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TCHANG
« en: 31 de Diciembre de 2011, 10:32:28 am »
Corto titulado "Tchang", bien realizado emocionante y con un final sorprendente, real y duro. Basado en hechos reales.


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Re:TCHANG
« Respuesta #1 en: 31 de Diciembre de 2011, 10:34:23 am »
La Guardia Civil rescata en Sierra Nevada a dos ex etarras

La mayor parte de los siete agentes del Servicio de Rescate e Intervención en Montaña (Sereim) de la Guardia Civil aún no lo sabe. Los dos montañeros a los que rescataron, jugándose la vida, el pasado domingo en la cara norte del Mulhacén, en Sierra Nevada, habían estado condenados por pertenencia a ETA y, además, cada vez que fueron detenidos denunciaron que habían sufrido torturas. Los guardias cargaron con ellos a hombros, los llevaron a una cueva, les curaron, encendieron fuego y les dieron calor con sus propios cuerpos. "No paraban de darles las gracias por el rescate y, cuando se despidieron, uno de los excursionistas les dijo que, cuando se curara, quería volver a verlos", aseguran en el instituto armado.
Pablo Montoya Galar, nacido el 28 de marzo de 1978 en Pamplona, y Ander Arrillaga Montejo, natural de Portugalete (Vizcaya), estaban de excursión el domingo por uno de los parajes más impresionantes del Parque Natural de Sierra Nevada. Pero, a eso de las 13.30 del domingo, sufrieron un accidente. Arrillaga comunicó a la centralita del 061 de Granada que su compañero se encontraba mal, que se había fracturado varios huesos. Contó que mientras estaban de cordada por la cara norte del Mulhacén se habían caído "por las chorreras de la Mosca" hasta la laguna de la Mosca.

Se habían precipitado por una placa de hielo de unos 200 metros de largo. El día era bueno pero la temperatura era baja e iba a bajar más en pocas horas. Siete agentes del Sereim se pertrecharon para el rescate y partieron hacia el Mulhacén para hacer su trabajo. Sólo sabían que tenían que rescatar a dos montañeros. Y tenían que hacerlo rápido. A las 13.45 estaban en marcha.

La llegada fue difícil porque, aunque no había demasiada nieve, la zona es muy escarpada, está llena de neveros y pistas de hielo. Cuando llegaron a la laguna de la Mosca, comprobaron que a Pablo Montoya le dolía la clavícula, la rodilla, una mano y que tenía heridas en el tórax y la cabeza. Arrillaga estaba en buen estado físico.

Los guardias pidieron apoyo aéreo para el rescate. Un helicóptero del servicio de emergencias 061 lo intentó. No pudo, porque la maniobra de acercamiento a la pared era peligrosa. Lo intentó otro aparato del Ejército del Aire. Nada, no hubo manera. La noche se echaba encima y las posibilidades de bajar al herido, que pesa unos 90 kilos, a mano no era viable. Los agentes decidieron buscar un refugio para pasar la noche y esperar que con las claras del día fuera más fácil el rescate.

Los guardias del Sereim inmovilizaron al herido y se encaminaron hacia la llamada cueva Secreta, un refugio natural rodeado de corrales para el ganado, situado a 1.750 metros de altitud. La cueva Secreta, antaño refugio de pastores y maleantes y ahora de montañeros, debe su nombre a lo mimetizada que está y a su difícil localización. A eso de las nueve de la noche llegaron al refugio. La temperatura era de cinco grados bajo cero. Lo único que podían hacer era esperar, resistir el frío como pudieran y... esperar. Guardias y rescatados estuvieron charlando, comiendo y dándose calor. Durmieron poco.

El helicóptero llegó a las nueve de la mañana y se llevó al herido y a su acompañante hasta el Hospital de Traumatología de Granada. Pablo Montoya tenía fracturada una clavícula y la mano, de la que fue operado. Ander Arrillaga estaba bien. El helicóptero volvió a las 9.30 a por los rescatadores que, una hora después, dieron por acabada la operación.

Hicieron los partes y reflejaron todos los datos personales de los heridos. Entonces, alguien en la Guardia Civil se dio cuenta de que Montoya contaba con cuatro o cinco detenciones por supuesto terrorismo callejero y que había sido condenado a dos años por pertenencia a ETA, según fuentes del instituto armado. Una de sus últimas detenciones fue por lanzar cócteles molotov a una patrulla de la Ertzaintza, el 7 de octubre de 2002. Su amigo Ander había sido condenado a un año por pertenecer a un grupo Y. Un día después de la fecha antedicha, fue detenido en Portugalete por miembros de la Ertzaintza. Ambos denunciaron distintas clases de torturas. El lunes se abrazaban a la Guardia Civil. "Gracias, gracias por todo, sois cojonudos", les decían. Montoya ya no estaba ayer en el hospital.

http://www.elpais.com/articulo/espana/Guardia/Civil/rescata/Sierra/Nevada/ex/etarras/elpepiesp/20041202elpepinac_21/Tes