Autor Tema: La Hoya de Huidobro (Burgos)  (Leído 2036 veces)

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Desconectado Cachoperro

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La Hoya de Huidobro (Burgos)
« en: 01 de Octubre de 2012, 18:52:17 pm »


Distancia: 10 Km
Tiempo: 3h30
 

 El Butrón está situado en la zona de transición, entre las parameras de la Lora y las Montañas de Burgos. Rodeada por desolados y desérticos páramos, sorprende el espléndido desarrollo que alcanzan los bosques caducifolios en esta comarca. Entre todos destaca el extenso hayedo, que tapiza las laderas del anticlinal u Hoya de Huidobro. También resalta la gran densidad de restos megalíticos que se han hallado en estas tierras del noroeste burgalés.

El origen etimológico de Villaescusa de Butrón hace referencia a una villa escondida –"villa ascunsa"-, y refleja con exactitud la realidad del enclave geográfico de este pueblo casi abandonado. Comienza el paseo por lo que fuera su calle principal. Esta vieja rúa, en la que todavía quedan en pie varias casonas de los siglos XVII y XVIII, nace al lado de un viejo pilón. Estas casas están ennoblecidas con grandes escudos, y sus puertas y ventanas están decoradas, por arcos de medio punto, recercas y molduras.

En Villaescusa también encontramos un interesante conjunto de arquitectura de tipo tradicional, en la que es un elemento básico la solana o balcón corrido . El deterioro y abandono de este interesante núcleo rural es patente sobre todo en la ruina de su iglesia románica. Bello ejemplo de finales del siglo XII, su estado actual de conservación es deplorable.

Al salir del pueblo, hay que continuar recto, siguiendo el curso de un pequeño arroyo que conduce al camino principal que comunica Villaescusa con Huidobro. Tomamos éste hacia la derecha y bordeamos un bosquecillo de hayas. Tras una curva y al comenzar una pequeña subida, dejamos el camino, para desviarnos por la primera senda que aparece a la izquierda.

Este sendero, que nace junto a unos añosos ejemplares de haya y roble melojo, nos va a introducir en la profunda hoya de Huidobro y en su magnífico hayedo. El anticlinal de Huidobro es una estructura circular. en la que afloran una serie de materiales mesozoicos. Las arenas, arcillas, conglomerados y areniscas del Cretácíco interior están rodeadas por los crestones calizos del Turonense. Esta configuración del paisaje da a la hoya un aspecto de circo totalmente aislado del exterior. Este carácter, las condiciones climáticas -más de 900 litros por metro cuadrado de precipitación media-, la composición del suelo, la orientación y la altitud, han permitido la conservación de uno de los conjuntos forestales de hoja caduca más importantes de la provincia de Burgos.

El camino se introduce por la ladera norte de esta singular depresión. Al principio se encuentran mezclados los robles (Quercus pyrenaica) con las hayas ( Fagus sylvatíca) pero según vamos ganando en altitud queda patente la presencia exclusiva de las hayas, acompañadas de algunos ejemplares de arce, acebo y boj.

Caminamos ahora por un sendero que en algunos tramos desaparece. oculto por la hojarasca desprendida de los árboles, que forma una especie de alfombra muelle. Los arbustos y hierbas que crecen en este hayedo deben adaptarse a la escasa luz filtrada por el tupido follaje. Las plantitas, muchas con bulbos y rizomas, florecen temprano, antes de que el árbol eche las hojas. Tras pasar cerca de dos fuentes, la última llamada de San Llorente, se llega a la altura de tres espléndidas hayas. Desde este punto y una vez que hemos cruzado una valía de espino, hay que iniciar el descenso para retomar de nuevo el camino de Huidobro.

Como fauna importante en estos bosques, se puede citar el lobo, animal que junto al oso fue muy abundante en otras épocas y era capturado por los lugareños con ?buitrones?, artilugio de caza que posiblemente ha dado nombre a la zona. A este cánido le acompañan zorros, tejones, marías y jabalíes. Entre las aves: azores, gavilanes, ratoneros, búho chico y real, pito negro, arrendajo, zorzales, pinzones, chochines y carboneros.

El camino conduce por la izquierda hacia Huidobro. Aún son visibles en la zona varios pozos petrolíferos abandonados. Huidobro es un pueblo que presenta las mismas características arquitectónicas, que su vecino Villaescusa. En sus alrededores se encuentran los restos de "El Morueco", sepulcro megalítico que para los naturales de la zona tenía propiedades mágicas. A él mandaban sus pacientes, los curanderos, para sanarles la impotencia. Desde la iglesia románica de Huidobro -hoy almacén de aperos de labranza-, se divisa el barranco de la Tejera. Nos introducimos por este desfiladero, camino natural de acceso al cañón del Ebro, en el que encontramos tapizando las escarpadas laderas rocosas, una gran cantidad de hayas, robles, tejos y boj.

Muy pronto se abre a nuestra derecha un pequeño barranco por el que discurre el arroyo Turriente. Enseguida encontramos un sendero, que entre quejigos remonta este pequeño curso de agua, en dirección a Villaescusa. Tras dejar un camino a la derecha y, al llegar a una especie de muralla rocosa, la senda asciende por un hayedo, hasta la cima del barranco, lugar en donde se encuentra situado Villaescusa de Butrón.