Autor Tema: Cabañas del Alto Asón: Carrio, Seldecuende, La Vaga, Bustalveinte...  (Leído 2066 veces)

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Desconectado farodelcaballo

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Cabañas del Alto Asón: Carrio, Seldecuende, La Vaga, Bustalveinte...
« en: 22 de Octubre de 2013, 12:15:28 pm »
Llevaba desde este verano con ganas de dar una vuelta por las cabañas más altas de la cuenca del Asón, a raíz de leer el libro de Fernando Moreno Rodriguez, "Gentes y Cabañas de Collados del Asón", especialmente la ruta numero 4 que esboza, y que pasa por las cabañas que hay por debajo de la divisoria Ason-Miera, entre el Picon del Fraile y el Colina. Lo habitual es ir por la crestería del Carrio, Pizarras y el Veinte, con lo que estas cabañas suelen ser de las menos conocidas.




Mi idea original era seguir el PR-S77, desviarme en las cabañas de Saco hacia el Portillo del Tijuelo, llegar al Colina, de ahí descender a Brenacobos, y a partir de ahí buscar el sendero hacia la Cabaña del Carrio, Seldecuende y las cabañas de La Vaga. Despues volvería a Seldecuende para bajar a Brenalengua y ya decidir la vuelta al parking de los collados. Problemas técnicos con la caliza y su tendencia a las garmas me impidieron volver como tenía previsto a Seldecuende, y ante la perspectiva de volver por el mismo camino, busqué la salida a las cabañas de Bustalveinte, volviendo más o menos por el PR-S74 a los collados. Al final, 7 horas largas y unos 23 kilómetros.


Adjunto la ruta completa (y ligeramente peligrosa) en formato GPX grabada con un Garmin Oregon 550, y también la ruta corregida en formato Kmz prescindiendo de las zonas de garma o algún punto donde me desorienté.


El primer lugar de duda o confusión surgió en la manera de enlazar la cabaña del Carrio con Seldecuende. Parecía que había que seguir adelante y buscar la manera de bajar, pero los destrepes eran ya importantes. Al final volví atrás y busqué un sedo que descendía directamente de la cabaña y descendía en zigzag hacia lo que parecía un paso entre los árboles hacia Seldecuende, y era una zona de garma oculta donde casi desaparezco o me rompo una pierna. En el track corregido se baja de Seldecuende y se evita el grupo de árboles entrando a Seldecuende por su extremo superior, evitando problemas.


El otro punto conflictivo fue lo que parecía ser la salida natural de la Vaga por la zona inferior, que a ratos parecía cambera para convertirse simplemente en una cuenca de escorrentía que acaba en una especie de laberinto/garma que opté por abandonar.


El último punto corregido en el track fue el inicio del camino de los carboneros entre Brenarroman y Brenavinto, cuyo inicio me costó encontrar entre los helechos y argomas. Siempre lo cojo de subida, en vez de bajada, que es más fácil de encontrar. Con estas correcciones la ruta se quedaría en 20km, con unos 1250m de ascenso acumulado, que pueden hacerse en 6 horas o 6 horas y media, sin forzar.


Aparqué en el parking de los collados, que ya empezaba a ser una romería, y subo hacia la Posadía mientras el día comienza a levantar. Hay mucha nube en la divisoria con Burgos pero se levanta pronto viento y empieza a despejar.


Nos desviamos para seguir el camino al Hoyón de Saco y pasamos la última de las cabañas del Horneo.


Al rato se llega al grupo de cabañas de Saco.



Abandonamos el camino que lleva al Hoyón y nos dirigimos a la loma que se ve a mano izquierda, siguiendo un sedo bastante sencillo.


Salimos a la crestería, viendo al otro los Campanarios y la Cabaña del Pozo.


Tomamos en dirección al colina, buscando los sedos entre el terreno, bastante sencillo y sin problemas.


Se ve el puebluco a lo lejos, algo que siempre hace ilusión.


El terreno se vuelve más rocoso y tenemos que buscar la manera de evitar unos canchales y alguna cortada, aunque no tiene especial problema. Hay algún hito y sobre todo orienta ver por donde hay algo de hierba pisada o cagadas de animales.


Seguimos buscando la manera de continuar hacia el Colina, en cierto momento nos encontramos con un pequeño destrepe que se soluciona mirando una bajada más amable en el lado de oeste.


Tenemos una buena vista de toda la hoyada de Brenarroman desde aquí.


El siguiente trecho no tiene más truco que subir a derecho hacia el Colina, buscando la cortada que nos permite acceder sin problema por la cara este.



Ya desde aquí bajamos hacia Hazas Bravas, desde donde vemos las cabañas de la Sota.


Volvemos a juntarnos con el PR del Colina y Hoyon de Saco, y bajamos las "escalerillas" para llegar a Brenacobos.



En vez de seguir el camino hacia las Hazas, nos bajamos por la ladera hacia la derecha, desde donde comienza un sedo que va ganando altura mientras evita la zona caliza para subir hasta la cabaña del Carrio.



La cabaña, debajo de la elevación del mismo nombre, es ya sólo el esqueleto de lo que fue.




La bajada a Seldecuende se hace de frente de la cabaña hacia Seldecuende. Se pasa un pequeño murete que nos deja descender a una ladera herbosa.


Desde aquí lo fácil parece pasar de frente entre los árboles pero es una zona de garma oculta poco recomendable. Debemos bordear toda esta masa de árboles para entrar en las cabañas desde el extremo superior.


Seldecuende también ha conocido días mejores pero sigue en bastante buen estado de conservación, tanto las cabañas como los muros y callejos.





Tomando desde el extremo superior izquierdo del conjunto, sale una serie de sedos paralelos, no muy evidentes pero sin complicación, ya que lo que hacen es llevarnos ganando altura de manera apenas perceptible hasta las cabañas de La Vaga.


La vaga ha sufrido mucho los efectos del tiempo, y presenta peor aspecto.





Desde aquí parece salir un prometedor sendero, casi cambera por la parte baja de los cabañales. Este sendero se convierte pronto en un cauce que lleva el agua que cae en la zona por entre la caliza, y resulta una de las primera fuentes del Asón, que acabará alimentando el sistema de Brenalengua, el "depósito" más alto de la zona. Al cabo de un rato el cauce me empieza a dar mal rollo. Hay mucha tierra-arenilla blanda, que da una idea de cómo se puede poner la zona durante lluvias intensas, y algún agujero, que me hace temer por la estabilidad del terreno. El cauce se convierte en garma, y paso de entramparme así que doy la vuelta. No me apetece volver a Seldecuende así que investigo a ver si hay alguna manera de llegar a las cabañas de Bustalveinte.





Efectivamente, de la parte superior izquierda sale un sedo muy usado por las yeguas y llego a la divisoria Asón-Miera sin problemas.


Las vistas hacia el otro lado son espectaculares. La Zamina y el Portillo de Ocejo nos saludan mientras el viento casi me tira al suelo. Aparte de una luna bien llena, no ha parado de soplar un sur cabrón en todo el día. La visibilidad es espectacular pero hay que pagarla. Tengo la cabeza como un bombo y moverse en las cresterías se hace un pelín aparatoso.



Se ven sedos, y lo que parecen unas escalerillas en la piedra a la misma altura que estamos, con lo que no haría falta subir el Veinte y descender a las cabañas despues. Efectivamente hay forma de llegar, saliendo a una ladera herbosa por la que nos dirigimos a derecho a las cabañas superiores de Bustalveinte.




Bustalveinte es el conjunto de cabañas en mejor estado de esta zona alta, y cuenta incluso con cubíos, como puede verse en la primera foto. Antiguamente se bajaba la leche de la zona a Soba todas las mañanas. Ahí es nada...





Desde aquí bajamos por el PR-S74 hacia Brenaroman, cuya cabaña principal podemos observar en la foto, así como las de Senderón al fondo.


Brenaroman cuenta con otro par de cabañas menos evidentes.


Bordeando los muros de los prados de éstas, encontramos el Camino de los Carboneros y bajamos por mejor terreno, más cubiertos y con menos gente, hasta Brenavinto. Tomamos por detrás de la primera cabaña que nos encontramos para evitar la pista, por un sendero que acaba convergiendo con el GR-74/PR-S77 que viene del Concinchao. Al evitar la pista nos ahorramos el tener que andar saltando charcos y arroyuelos.


Además obtenemos una mejor perspectiva de los meandros que se forman en esta depresión, auténtico lago en época de lluvia, que forma el tercer y último "depósito" del nacimiento del Asón.


El agua acumulada en Brenalengua sigue hasta Brenaroman y Brenavinto, que se convierten en auténticas marismas de montaña, y es fácil encontrarse ánades mientras ves salir alguna cierva corriendo. Desde aquí el agua se filtra para salir finalmente por la Cascada del Asón. Creo que fue en el libro citado que habla de como se intentó cegar los sumideros de esta depresión y formar un embalse, pero por más cemento que echaron no hubo manera, y Brenavinto ha llegado así hasta hoy.


Seguimos camino de vuelta pasando al lado de las cabañas de Horneo.


El día va cayendo y las cabañas nos dicen adios, mientras al fondo vemos las crestas de la divisoria con Burgos. El Zalama va pidiendo su turno...


Casi llegando al aparcamiento me encuentro con Pancho, el guía peludo del GR74. Pancho pertenece a un meracho que reside en La Gandara, y su pasatiempo favorito es hacer la etapa La Gándara-San Roque de Riomiera con el primer mochilero que vea. En esta ocasión acompañaba a dos chicas que iban de paseo, sin más, así que supongo que volviera a casa y le ahorrara al dueño la kilometrada para ir a buscarle. Si estáis por la zona y se mete niebla, Pancho os lleva a Valdició con los ojos cerrados.


A toro pasado, se me ocurre que la ruta puede hacerse mucho más completo incluyendo la cabaña del Senderón y la del Concinchao, que podemos unir a través de Canalahonda, haciendo una visita a Brenalengua, que es al final el depósito original de agua del Asón. Así hacemos una ruta integral de las cabañas y brenas de la zona. Adjunto un archivo Kmz de cómo podría quedar la ruta. Serían 25km, unos 1550m de ascenso acumulado, y ya saldría una ruta respetable, a la que dedicar fácilmente sobre 8 horas.


Un saludo!